El sagrado lugar de los hechos donde el Maestro reivindicó a toda la especie.
Otra vista desde otro ángulo. Tras esa puerta aún se halla el humilde Ford Falcon con que el Genio se desplazaba. Pronto volverá a utilizarlo sin dudas.
Una mujer pasa por la puerta. Nada debe temer del Maestro si no es como las ratas.
No falta el desubicado que pretende reivindicar a las perversas, olvidándose de la verdadera víctima: EL MAESTRO BARREDA!.